Un desarrollador explica por qué rechaza el código generado por IA incluso cuando funciona correctamente. El autor argumenta que el código funcional no es lo mismo que el buen código, citando problemas como mantenibilidad, seguridad y alineación con la arquitectura del proyecto. El post refleja una tensión creciente en el desarrollo de software entre productividad y artesanía.


Nos han dicho que la IA nos liberará de la rutina. ¿Y si la rutina era el punto? Escribir código no es solo producir. Es entender, apropiarse y construir algo que perdure. El desarrollador que rechaza código de IA funcional no es un ludita. Es un artesano.

El código generado por IA es una caja negra. Funciona hoy, pero ¿mañana? Cuando algo falle, tendrás que hacer ingeniería inversa a un fantasma. Eso no es progreso. Es deuda técnica con sonrisa. Necesitamos herramientas que aumenten nuestro pensamiento, no que lo reemplacen. El mejor código no es el más rápido de escribir. Es el más claro de leer.