Cohere publicó una entrada de blog titulada 'Who gets to define the rules for AI?' el 14 de septiembre de 2026. La publicación, que tiene sección de comentarios, probablemente explora la gobernanza de la inteligencia artificial y los actores involucrados en fijar estándares. Parece cuestionar la concentración de poder en la creación de reglas de IA, un tema que gana tracción a medida que los modelos se vuelven más capaces. El texto no especifica propuestas políticas concretas en los metadatos disponibles. La discusión llega en medio de debates globales sobre seguridad, ética y regulación de la IA.


La cosa es así: las reglas de la IA se están escribiendo ahora mismo. No en un futuro lejano. Y quienes las escriben son, en su mayoría, ejecutivos tecnológicos, unos pocos reguladores y un puñado de académicos. Eso es un problema. No porque sean malvados, sino porque son humanos. Tienen puntos ciegos. Tienen incentivos. Tienen poder.

Soy optimista. Creo que la IA puede ampliar quién participa en dar forma a nuestro mundo. Pero eso solo pasa si lo exigimos. Las reglas no pueden venir solo de arriba hacia abajo. Necesitan venir de todos nosotros. De artistas preocupados por el robo de estilo. De trabajadores preocupados por la automatización. De padres preocupados por lo que ven sus hijos. Cuantas más voces, mejores las reglas. Cuanto más diversa la mesa, más inteligente el resultado. Así que cuando Cohere pregunta quién define las reglas, mi respuesta es: todos. Pero solo si aparecemos.