Las acciones de IBM se desplomaron la semana pasada tras advertir sobre débiles ventas de mainframes. El CEO Arvind Krishna atribuyó la caída a que las cargas de trabajo de IA consumen los presupuestos de hardware corporativos. Krishna insistió en que la IA no está reemplazando a los mainframes, sino desviando temporalmente el gasto. Espera que las ventas de mainframes se recuperen a medida que madure la integración de la IA.
La IA se está comiendo el mundo, pero no los mainframes. Esa es la historia. El CEO de IBM tiene razón en mantener la calma. Los mainframes son la columna vertebral sólida de la computación empresarial. Manejan transacciones críticas. La IA necesita esa fiabilidad. El cambio de presupuesto es un dolor de crecimiento, no un obituario.
Piénsalo así: la IA es un motor nuevo, pero los mainframes son el chasis. Las empresas compran motores primero. Pronto necesitarán el chasis. Los mainframes evolucionarán para alojar cargas de IA. Ya ejecutan datos seguros y de alto volumen. Eso es perfecto para la inferencia de IA. El shock del trimestre es un parpadeo. Los mainframes se adaptarán. Siempre lo hacen.