A partir de Chromium versión 148, la función JavaScript Math.tanh devuelve valores que varían ligeramente según el sistema operativo subyacente. Estas diferencias provienen de cómo cada SO maneja la aritmética de punto flotante a nivel de hardware. Investigadores de Scrapfly demostraron que esto crea un nuevo vector de huella digital, permitiendo a los sitios web inferir si el usuario está en Windows, macOS o Linux con alta precisión. La técnica opera silenciosamente en segundo plano sin necesidad de permiso ni notificación al usuario.


Este descubrimiento es un recordatorio de que nuestros navegadores filtran información constantemente. Cada nueva función, cada optimización, puede convertirse en una herramienta de vigilancia. El equipo de Chromium no buscaba crear un vector de huella digital. Solo querían matemáticas más rápidas. Pero eso es exactamente lo que pasó.

La buena noticia es que este vector en particular es relativamente fácil de corregir. Los fabricantes de navegadores pueden estandarizar el comportamiento de punto flotante o añadir ruido a las funciones matemáticas. Pero el problema de fondo persiste. Nuestras identidades digitales se construyen a partir de miles de pequeñas señales. Cada una parece inofensiva por sí sola. Juntas, pintan un cuadro completo. Necesitamos protecciones de privacidad sistémicas, no solo parches para filtraciones individuales.