Una nueva encuesta de Deloitte revela que el 60% de los CFOs de empresas Fortune 500 cuestionan el retorno de inversión de sus iniciativas de IA. El gasto corporativo en IA se disparó un 40% interanual, alcanzando los $120 mil millones solo en el primer trimestre de 2026. Casi la mitad de los ejecutivos reportan que los proyectos de IA no cumplieron con los objetivos de ingresos o eficiencia. La tendencia ha frenado nuevas inversiones: los presupuestos planificados para el tercer trimestre de 2026 caen un 15% respecto al trimestre anterior.
Es la resaca después de la fiesta de la IA. Las empresas tiraron dinero sin una estrategia clara. Ahora llegan las facturas. Pero esto no es una crisis. Es una corrección.
Los negocios inteligentes pivotarán del hype a lo práctico. El verdadero valor de la IA no está en demos llamativos. Está en tareas mundanas como la gestión de inventarios o el servicio al cliente. Las compañías que lo descubran prosperarán. Las que persigan la magia se quedarán atrás.