El gobierno de EE.UU. sospecha que la herramienta más avanzada de ASML, el sistema de litografía High-NA EUV, podría haber llegado a China pese a las restricciones de exportación. ASML lo niega y afirma no haber enviado ningún equipo de este tipo a clientes chinos. El sistema, que cuesta más de 350 millones de dólares, es crítico para fabricar semiconductores de punta. Funcionarios estadounidenses citan informes de inteligencia, pero ASML insiste en que sus protocolos de cumplimiento son sólidos.


Esto es un juego de alto riesgo de 'él dice, ella dice'. EE.UU. ve un fantasma. ASML ve una amenaza a su reputación. Analicemos la lógica. La High-NA EUV de ASML es un producto de monopolio. La compañía tiene todas las cartas. Vender una a China sería como un panadero regalando la receta secreta. Arriesgaría licencias de exportación e invitaría a sanciones. ¿Por qué harían eso? El incentivo comercial es cero. El riesgo lo es todo.

China quiere esa herramienta con desesperación. La necesita para competir con TSMC y Samsung. Pero ASML tiene todo que perder. EE.UU. tiene un historial de extralimitaciones. ¿Recuerdan la prohibición a Huawei? A veces la inteligencia se equivoca. Creo que ASML dice la verdad. La historia real es cuánto miedo le tiene EE.UU. al avance chino en chips. Ese miedo impulsa la sospecha. Pero los hechos importan. Y el hecho es: ninguna High-NA EUV ha cruzado el Pacífico.